El genocidio encubierto: los megaproyectos extractivistas y las trasnacionales contra las comunidades originarias

En la edición de la Yoli anterior se dio un pantallazo de lo que es el pueblo Mapuche y cuáles son las causas de su lucha ancestral. En esta ocasión visibilizaremos las diferentes problemáticas que vienen sufriendo las comunidades del sur y norte de nuestro país.
Se escuchan disparos de escopetas y armas 9 milímetro, voces al grito de “¡disparen! ¡Indios de mierda, los vamos a matar!” “Cruzamos el río entre disparos, Santiago lo intentó pero se volvió y fue donde gendarmería lo agarró.” “Nos acercamos a ver qué estaba pasando.
Nos dijeron que estaban baleando en la Pu Lof, nos detuvieron en la ruta antes de llegar, nos mantuvieron detenidas desde las 6:00 de la mañana hasta las 11:00 enfrente de la estancia de Benetton y la comisaria de Leleque, mientras estuvimos ahí vimos como las camionetas de gendarmería y de Benetton entraban y salían de la estancia.”
Por un lado, el testimonio del joven mapuche testigo y por otro lado, el de una señora mapuche que se acerca a la Pu Lof cada vez que los balean o desalojan….
Meses atrás la Pu Lof había sido atacada con balas de plomo desde una camioneta no identificada. Luego, a los tres días de la reunión de Macri con Bachelet y después de que algún agente de Trelew realizara tareas de inteligencia ilegales en contra de Facundo Jones Huala, este es encarcelado hasta el día de hoy. Facundo es el líder espiritual de la comunidad, es un luchador social al cual se lo viene persiguiendo desde hace tiempo, no es la primera vez que enfrenta causas penales.
No solo él es perseguido sino también toda su familia, la policía amedrenta diariamente a su abuela Carmen Jones que fue desalojada del Maitén hace tiempo, y luego la desgarradora noticia de la desaparición de Santiago Maldonado, uno de los tantos compañeros anarquistas que apoya la lucha Mapuche.
Santiago no es el primer desaparecido relacionado con la comunidad: hace cuatro años que no se sabe nada de Genaro y Cristian Calfullanca, tampoco se sabe sobre Iván Torres, otro desaparecido en Chubut en el 2003.

La comunidad del sur de nuestro país no es la única que intenta ser silenciada, en la ciudad de Rosario tenemos el caso de las comunidades Qom, sus mujeres sufren un terrible grado de violencia, la policía las molesta todo el tiempo, las discriminan, viven con miedo al resguardo de sus hijos ya que en la ciudad son burlados y discriminados.
Los hombres blancos no las ven ni siquiera como mujeres. Los medios de comunicación llevan a cabo un plan en contra de no mostrar la lucha de las mujeres de los Pueblos Originarios, pareciera que es un tema peligroso el cual se lo tiene que mantener silenciado. Estas mujeres son un claro
ejemplo de fortaleza, forman parte del árbol que flórese día a día, y para que siga floreciendo tenemos que estar orgullosos de esas raíces que siguen firmes, que no se quieren despegar de esa tierra que les dio la vida, son mujeres que deciden caminar la verdad de manera autogestiva.

Tenemos el ejemplo de María Mendoza de la comunidad Qom, ella lucha contra una planta de uranio en la provincia de Formosa.
Es amenazada de muerte, se encuentra encarcelada.

El caso de Agustín Santillán, el docente Wichi, es perseguido por el gobierno de Gildo Insfrán en la provincia de Formosa, está preso desde el 14 de abril por denunciar las injusticias contra su pueblo. Está acusado de robo y saqueos originados después de las inundaciones que afectaron la zona oeste de la provincia. Su esposa asegura que él no participó y denuncia que fue torturado y golpeado
por diez policías.
En otra ocasión también se lo había detenido por participar en una manifestación pacífica: “Reclamábamos por seguridad en las escuelas.
Hay muchos hermanos que están cobrando $1000, $500, por estar trabajando en las escuelas y ellos querían un aumento.”
En la página del diario “La Izquierda” pueden escuchar el audio de Agustín Santillán: “Estoy en una pieza de 2x3. Tengo una camita, una mesita, mi termo, y dos bidones donde puedo orinar. Es un lugar muy cerrado con una ventana que apenas se puede mirar para afuera, tengo miedo por mi salud.”
Muchos hermanos presos no pueden defenderse ya que no pueden denunciar lo sucedido por no hablar el castellano como sucede con los Wichis y los Guaraníes.
La escalada de asesinatos de mujeres guaraníes se debe a que son un problema para las empresas forestales y sojeras. El “Feminicidio Indígena” es un sistema organizado para eliminar a las mujeres que se oponen a los megos proyectos extractivitas que se vienen desarrollando en nuestro país.
En la provincia de Salta cinco hermanas Wichis que no hablan español se encuentran encarceladas hace cuatro años y medio en la cárcel de Tartagal. Su pelea fue en contra de la soja. Pareciera que solo se reclama por un sector de la sociedad, ya que a través de ningún medio de comunicación vamos a
ver este tipo de información, muchos de estos casos son dados a conocer por Moira Santillán de la comunidad Mapuche, ella se encarga de viajar recorriendo las comunidades, junto con otras mujeres están exigiendo que exista el “Nunca Más de los Pueblos Originarios”, para en un futuro poder demandar al Estado por genocidio. De esta forma también crear el mapa de la esperanza donde figuren
lo logros realizados por las comunidades ya que se lograron grandes cosas donde se realizaron procesos colectivos, como fue el caso de la lucha anti minera en la ciudad de Esquel.

Otra gran pelea ganada fue la de las seis represas del proyecto Con-cobrado. También se pudo parar con el proyecto Trafipan 2.000 del empresario Tinelli. Las fronteras se están debilitando con las unidades de los pueblos, la construcción del indio terrorista solo es un intento para romper con los lazos de solidaridad entre nosotros.
La unidad logra parar a las trasnacionales, la unidad logra la vida. Dentro de las comunidades encontramos gran capacidad política, de defensa, ellos no tienen miedo, dicen que el miedo es una enfermedad del winka. La sumatoria de hechos belicosos, de explotación de tierras y reducción de masas
indígenas se constituye en el precedente clave para entender los distintos procesos de desintegración de las sociedades indígenas.
Sin embargo creemos en esta lucha cueste lo que cueste. Como diría Berta Cáceres, la madre tierra militarizada, cercada, donde se violan sistemáticamente
derechos elementales, nos exige actuar.

Magalí Ojeda

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