Editorial

 

  En esta última Yoli del año nos toca hacer algo que no hubiésemos deseado tener que hacer: despedir al “Gringo”, Nelso Oscar Farina, referente histórico e indiscutible de los Nodocentes y de la Universidad argentina. Pensábamos, hace unas semanas, en una Yoli que sintetizara el año que atravesamos, sin duda uno de los más difíciles desde que la Agrupación 26 de Noviembre conduce los destinos de ATUNLa. Teníamos la intención de repasar lo sucedido y de proyectar las líneas de acción para un 2019 que se perfila aún más difícil y signado, a la vez, por el proceso eleccionario que se desarrollará a escala nacional, provincial y municipal. Pero el sábado 3 de noviembre pasó a la inmortalidad nuestro conductor y eso obliga no solo a modificar el contenido de la Yoli sino a repensar infinidad de cuestiones, a repasar lo conseguido, a valorar los logros de la FATUN y sus sindicatos de base, a reivindicar la unidad alcanzada y sostenida en el tiempo, la solidaridad siempre presente y la organización, más fuerte que nunca después de 33 años de conducción ininterrumpida del Gringo. Fue un dirigente sindical de cualidades extraordinarias, tanto aquellas que refieren a la capacidad de organización, negociación y gestión, como también su mirada estratégica, su contención y calidez humana como conductor de un colectivo tan diverso y heterogéneo como es la familia Nodocente del país. Hombre llano, accesible para todxs, humilde y respetuoso de todas las organizaciones.

  La FATUN inicia un proceso interno donde el objetivo central será mantener en alto las banderas esgrimidas por Farina todos estos años. Si bien hace ya algunos años se inició un trasvasamiento generacional, la desaparición física de Nelso obliga a la organización y a sus principales cuadros a hacer todos los esfuerzos necesarios para que la línea trazada no solo no se modifique, sino que se profundice. El legado de unidad, que no es un título ni un logro perpetuo, es el resultado de un trabajo diario que requiere el compromiso de todos aquellos dirigentes que tenemos hoy en día responsabilidades institucionales dentro de nuestra Federación. Todos los dirigentes que venimos detrás hemos aprendido a hacer sindicalismo con Farina, con el Chaico Bogado, con Daniel Villa, con Walter Merkis, razón por la cual tenemos plena confianza en que la FATUN seguirá avanzando en mayores conquistas para lxs trabajadorxs Nodocentes.

  No vamos a hacer una semblanza del Gringo porque el contenido de la Yoli hablará mucho al respecto. Queremos sí pensar en cómo plasmar las enseñanzas de Farina en nuestra práctica cotidiana, cómo seguir fortaleciendo ATUNLa, cómo seguir ganando espacios de participación dentro y fuera de la UNLa. Farina siempre proyectó al Nodocente más allá de su espacio como tal dentro de las Universidades Públicas y lo dotó de una vitalidad política que lo condujo a ser un actor central dentro de las mismas, con fuerte participación en los Cogobiernos y en los espacios colegiados de gestión, así como también fuera de las universidades, participando en las regionales de la CGT, en mesas intersindicales, en frentes político-sindicales, e incluso a nivel internacional, participando en la organización que nuclea a los Nodocentes de Latinoamérica y el Caribe (CONTUA), y a los trabajadores públicos a nivel global cuando estos son convocados por la Organización Internacional del Trabajo. La FATUN ha ido creciendo y ocupando esos espacios, y lo logró a partir del fortalecimiento de su organización, generando cuadros intermedios y de base que se ocupasen de las problemáticas en todos los niveles. Debemos asumir nuestras responsabilidades como servidores de lo público, y desde allí procurar construir la fuerza suficiente para poder avanzar en la participación plena y activa de los Nodocentes en todos los espacios de decisión del Sistema Universitario. No sólo por el derecho que nos corresponde, no solo porque nos hemos profesionalizado y tenemos un conocimiento cada vez más integral, sino por la obligación que tenemos de aportar nuestro conocimiento y capacidad al servicio de una universidad pública, gratuita, cogobernada, y siempre al servicio del Pueblo.

  En este año que hemos pasado se han sucedido diferentes acontecimientos político-sindicales que nos dejan muchas enseñanzas. Creemos que lo más importante es poder defender y abonar la unidad en la acción dentro de la universidad a pesar de todo y de todxs aquellos que encuentran en la agenda sindical Nodocente la oportunidad de sembrar la discordia o el descontento. Tenemos la enorme responsabilidad de defender a lxs trabajadorxs, y al mismo tiempo ser defensores de la Universidad. Nunca lxs trabajadorxs organizados podemos ser enemigos de una Universidad como la nuestra, que en sus propios valores sintetiza los valores históricos del Movimiento Obrero, y de la Doctrina Nacional Justicialista. Mientras tanto nuestra organización sindical sigue creciendo, con más afiliaciones, con subsidios sociales, participación de delegadxs, formación y capacitación constante, más y mejores canales de comunicación, oferta de turismo para la familia Nodocente, y muchísimas tareas, pequeñas y grandes, difíciles y no tanto, pero todas importantes. La realidad nos muestra que cuando el compromiso es total el trabajo es muchísimo, a veces hasta agotador. Pero la recompensa de sentir que uno defiende al trabajador y la trabajadora, y que se encuentra en el lugar indicado, es también muy gratificante.

 El 2019 nos encontrará nuevamente atendiendo nuestra agenda sindical interna, procurando seguir alcanzando metas y objetivos desde y para el colectivo Nodocente, y  aportando desde lo político a la defensa de nuestro proyecto Universitario que tan claramente definen nuestros valores como Comunidad UNLa. Tendremos también la tarea central de militar con el alma y el corazón en una opción de Gobierno Nacional, Provincial y Municipal que logre superar este momento oscuro de nuestra historia como Nación, y que le devuelva al Pueblo trabajador la posibilidad de soñar con un futuro mejor para ellos y su comunidad.

  Queremos en esta última edición del año de la Yoli, brindarle un justo y merecido reconocimiento a nuestro Compañero, Líder y Conductor. Y también deseamos hacerle llegar a todxs y cada unx de lxs compañerxs Nodocentes un fraternal abrazo, el deseo de que este año termine de la mejor manera, y sobre todas las cosas, deseamos que el 2019 sea un año de esperanzas renovadas para nuestro querido país. Para ello necesitaremos seguir abonando el camino con más unidad, solidaridad y organización. Tenemos un ejemplo y un legado que cumplir.

Comisión Directiva de ATUNLa

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