La lección Spinoza

 

1/VIDA Y FIN DEL CHAMUYO

 Los intelectuales dicen que  no les gusta el “Intrusos en la filosofía” con Jorge Rial. Pero en verdad sabemos que les ¡encanta! Se hacen los langas, y piden datos filosóficos, teorías, sistemas y más chupaculés para morder bequita o puestito como JTP. Pero bueno, la parte Cholula igual muere, ante la primera potencia de una idea clave. Y Spinoza tiene varias. Nació en Ámsterdam en 1632. Vivió solo, se retiraba a dormir temprano y se levantaba a las cinco de la matina para escribir hasta entrado el mediodía. Le gustaba hacer riñas con arañas, y las veía pelear (acá Borges se intimida al contar dicha anécdota, al igual que Deleuze). Lo que sí, cuentan que era un hombre que gustaba de la soledad. Prefirió el placer intelectual a cualquier otro. Preferir la soledad a cumplir con farsas sociales. Sólo vivió 45 años. Spinoza también puede ser presentado como un filósofo que le da una preeminencia a la vida, por sobre la muerte:

 “Su filosofía es una filosofía de la vida, y no una filosofía de la muerte. Al afirmar esto, Spinoza rompe con toda la tradición que se remite hasta Platón, para quién la filosofía es aprender a morir. Los estoicos decían que la filosofía es un comentario de la muerte. Montaigne, que filosofar es prepararse para morir; en fin toda una tradición que hace un coloquio con la muerte” (Diego Tatián)

Spinoza sirve para la vida. Spinoza, como la filosofía, es una manera de estar solo. Pero ayuda a esa búsqueda que ayuda a vivir, no a entender el inevitable. En su “ética” en la Proposición LXVII de la Cuarta parte escribió: “Un hombre libre en nada piensa menos que en la muerte, y su sabiduría no es una meditación de la muerte, sino de la vida”.  

2/ RENUNCIA & DINERO.

 Spinoza alquilaba un cuarto y vivía de forma modesta. Ahí conoce a un joven que le pide que le explique la filosofía de Descartes. Por entonces en boga en las universidades holandesas. Accede a este pedido y escribe un libro al respecto. Único libro que firma con su nombre, y el cual se llama: “Principios de la filosofía de Descartes”. A los 45 años escribe el “Tratado político” que quedará inconcluso (habría escrito la parte correspondiente a la aristocracia y le faltaba la parte sobre la democracia que había enunciado en el prólogo), pasó lo mismo, pero sin alcance de muerte, sobre la risa (o la comedia) en Aristóteles. 

 En una preciosa introducción a su obra, Tatián habla de: “La leyenda de pulidor de lentes”, la cual Deleuze ama, dice que es cierta, pero no tanto por necesidad, ya que sus amigos le proporcionaban una pensión para vivir. El hecho de vivir como se piensa, calaba hondo en Spinoza. No quería ser considerado un hipócrita.

Así que con lo ganaba puliendo lentes y el tiempo que tenía, se dedicaba a lo que quería.

 Seguramente pasó pesares, pero Spinoza dejo una lección en el rubro al menos. Renunciando a ofertas de trabajo, renunciado a propuestas de cátedras importantes, esquivando el beneficio; se ocupó de lo que a él le apasionaba. Hay que ocuparse de cosas que le hablen a uno. Sino te perdés en todas las esquinas. Cualquiera, por menos, hoy vende el alma y a su abuela (en un combo) por un curro nuevo. El tipo dijo No. Acá, Spinoza nos deja una lección y una ayuda para vencer al tiempo. En realidad nos trae un método, el famoso: “No tengo tiempo”.

 Renuncia a las cosas inútiles. Algo que años después Ciorán, potenciará en un principio: “Mientras no derrotemos al tiempo seguiremos siendo esclavos, pero al tiempo se lo vence renunciando”. Entonces, defina qué es lo importante para usted. No pierda el tiempo, no se llene de necesidades ajenas, o no reales, sino que Spinoza, nos dice: ocúpate de tus cosas. Puliendo lentes, ajustándose a cubrir sus necesidades, a él le quedaba tiempo para ser. Para pensar. Esto es difícil, el infierno son los otros. Que la riqueza o curros ajenos no te toquen.

3/ NO A LA LIBERTAD DESPUÉS

   “¿Porque actúan en contra de sus propios intereses?”

 Hay un frase, que siempre la levantan los lectores pop de su obra, y es letal. Otro mantra, que sirve mientras se entrena uno:

 “El hecho de que la mayoría de los hombres en todos los tiempos, luchan por su esclavitud como se tratara de su libertad ¿Por qué sucede eso?”

  Todo lo que hacemos día tras día, es mejorar la esclavitud, no liberarnos de ella. El confort de una celda. En eso se van los días, cuando debería ser todo lo contrario. Obviamente, Spinoza quería la emancipación. Quería no depender de nadie. La libertad la defendía para que nada lo retrase. No la quería después. Algo que viene por añaduría o por mérito del esfuerzo.  

“Hago esto porque en unos años”... No la vida es hoy. No hacía caso a los inventores del juego de mesa que todos juegan. Invento otro juego. Quería otro juego. Se que Spinoza sirve para hombres solos. Es un filósofo para solteros, como dividí hace algún tiempo. Los más potentes son escritores que demuelen todo. Spinoza es un Pre-Nietzsche. Spinoza, sino es una empresa de Demoliciones, como si lo era su vecino polaco (DEMOLICIONES NIETZSCHE S.R.L.) es un albañil que con una maza de 5 kg, tira paredes. Que luego de la demolición, agarra el fratacho y empieza a usar la mezcla de cal, arena y agua. O te deja pensando, que eso ya es una bendición.

Keki

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