Soldados de Farina

“Nosotros debemos defender lo nuestro cueste lo que cueste.

Costó mucho, no solo esfuerzo, sino la sangrede muchos compañeros, cosa que nosotros no vamos a negar ni vamos a desconocer…”

Nelso Farina.

 

 Hace 8 años y después de algunas idas y venidas me tocó ser Secretario General de ATUNLa, un hermoso espacio para defender los derechos de lxs Trabajadorxs Nodocentes de la UNLa. Sin ánimo de contar costillas, me atrevo a decir que el Gremio, como tal, casi no existía. No había fichas de afiliación, ni registros de lo hecho, ni sustentos legales que habiliten al normal funcionamiento de nuestro amado Sindicato.

 Así fue como de la mano de la querida Cra. Marta Picca un día entré a la FATUN, la Federación que aglutina a TODAS las Organizaciones de base de las Universidades Nacionales. En aquel tiempo la Federación estaba en la sede Medrano, un espacio pequeño donde siempre faltaban sillas para sentarse pero donde se vislumbraba el crecimiento sostenido de dicha Federación. Y ahí fue donde conocí a Nelso Farina. Recuerdo que cuando caminaba rumbo a mi casa después de la primera charla que tuve con Él, no entendía bien que estaba pasando… no entendía que había estado reunido por más de dos horas con el “jefe”, escuchando y aprendiendo y que nosotros no teníamos nada que ofrecer más que unas ganas enormes de formar un Gremio para y de los trabajadores. Y me marcó a fuego el Compañero. Me trató como si tuviéramos 5000 afiliados, me habló claro, me comentó de su juventud, de dónde venía y de sus principios en este camino tan contradictorio que es el sindicalismo. Y puedo decirles que nunca me sentí tan seguro de meterle para adelante como los días que vinieron después de esa charla, cómo no iba a estarlo, si tenía por detrás de mi espalda a un tipo que me había maravillado con sólo una charla. Tenía su enseñanza a disposición.

 Nelso Farina era un Compañero. Así de simple y grande. Alguien que dejó la vida por la causa de las y los Nodocentes, el mejor Dirigente que las UUNN puedan haber parido en su rica y larga historia. Nelso decía que la Universidad era del Pueblo y así trabajamos todos los días, pensando que nuestro trabajo enriquece el saber del Pueblo y no el de cada individuo. Farina dejó a su familia de lado para dedicarse de lleno a los más de 55000 Nodocentes de todo el país y quería citar a Javier Farina, hijo de Nelso, en su sentido discurso del pasado 14 de noviembre cuando dijo que “veía en la Federación y en cada Cra y Cro con quién él hablaba, los mismos valores que Nelso dejó en su familia”, y eso cuenta a las claras que la Familia de Nelso éramos todas y todos lxs Nodocentes. Muchos, sin exagerar, a veces sentimos que se fue Papá. Así de enorme era Farina.

 Tuve la suerte de reunirme con Nelso varias veces y aprender, una y otra vez. Siempre aprendía aunque, quizás, no estaba de acuerdo. Frases como “cuando negociamos no paramos y cuando paramos no negociamos” me marcaron a hierro para llevar adelante las Paritarias locales, o como cuando teníamos esas largas discusiones en los Consejos Directivos sobre un aumento o un plan de lucha y él nos decía “vamos a ponerle un manguito en el bolsillo a los cros mientras seguimos luchando” y pasaba que siempre tenía razón Nelso, a la larga o a la corta, siempre tenía razón.

 Se fue el único imprescindible, el que no se podía ir. El que nos enseñó que la Unidad no se negocia ni se regala. El que nos dio la dignidad en el trabajo. Se fue el que ideó durante 10 años nuestro Convenio para que al fin, en el año 2006, pudiéramos disfrutarlo y hacerlo biblia. Nunca me voy a olvidar que una vez me dijo “siempre pensá que hubo compañeros que dejaron la vida por nuestro Convenio y nunca se pudieron tomar un artículo 101…”

 Parafraseando a otro gran Dirigente de la FATUN, “ahora quedamos los 4 de copas” y tenemos la obligación moral de sostener lo que se hizo hasta ahora y ser más grandes aún en el futuro. Tenemos la necesidad imperiosa de mantener la Unidad por sobre todas las cosas, porque así nos la enseñaron. Y creo, humildemente, que la mejor manera de homenajear al Compañero es tenerlo vivo en nuestros mates con el de al lado, sentar sus pensamientos en cada mesa de Paritarias Locales y Nacionales (porque sabemos perfectamente que el pensamiento de Farina siempre tiene razón), contar lo que me contó en cada capacitación donde haya un Nodocente… o sea, tenerlo al lado siempre. Como él lo hizo con nosotros toda su vida.

 

 Desde ATUNLa estaremos eternamente agradecidos por darnos la fuerza y las herramientas para ser lo que somos ahora. Un sindicato independiente y libre de toda rosca política que sólo defiende a quién tiene que defender, a sus Trabajadores. Un Sindicato con identidad. Un Sindicato en regla con la Ley. Un Sindicato que crece día a día. Y por sobre todas las cosas, somos un Sindicato de FARINA. Y lo llevamos en el corazón.

Gracias Gringo.

Diego Barone.

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